Al llegar a cierta edad, simplemente NO nos nace ser tan educados como antes. Esa franqueza, esa honestidad, ese descaro para decir lo que sentimos y no lo que se espera que digamos nos trae múltiples anécdotas sobre lo liberador que puede ser el mandar al cuerno todo aquello que no nos cuadre. Así que escucha y disfruta:¡ nunca tendrás que volver a mentir con elogios inmerecidos cuando conozcas a un bebé feo!
No deberían estar peleadas, pero lo cierto es que la entrada a la tercera y cuarta edad no se lleva del todo bien con...
No nos acordábamos de qué íbamos a hablar hoy, así que decidimos dedicar el programa a la memoria. No, es broma. Okey,, no es...
Este programa quedó, literal, de pelos. Y de pelos en TODAS partes, como señales de la edad que van generando desconcierto, picazón, complicaciones de...